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2/3/14

Un perchero con chupetes


Qué rápido pasa el tiempo. Sobre todo cuando tienes hijos. Mi madre siempre me lo decía.
Y sin darme cuenta,  mi peque-grande se hizo mayor, y paulatinamente fue dejando de usar primero el biberón, más tarde el pañal, y casi a punto de entrar en el colegio (hace ya un año y medio), el chupete. Para ella no fue traumático, lo cambió por un helado de chocolate... pero para mi sí, porque me fui dando cuenta de lo rápido que había pasado el tiempo, y de que ya no era un bebé.

¿Y qué podía hacer ahora con todas esas cosas? Me daba mucha pena tirarlos, así que los biberones los reutilizó su hermano (cambiando las tetinas, claro está), y los chupetes, después de darle muchas vueltas, decidí convertirlos en un perchero para que aprenda a mantener el orden en su ropa, y adorne su habitación. Creo que puede ser un bonito recuerdo que sabrá apreciar cuando sea mayor.

Detalle del perchero

Para hacerlo necesité:

- Un trozo de madera adecuada al sitio y para la función que desees. En mi caso, le pedí a mi hermano que me cortase un rectángulo y él, que es muy "apañado", me lo dio con los agujeros para los colgadores hechos, y con dos enganches para anclarlo a la pared. Pero hay tiendas de venta de madera en la que os cortan la pieza sin problemas, o mejor aún,  podéis reciclar un trozo de madera de una caja de vino o fruta.

Vista de la parte trasera, con los tornillos de los colgadores, y los anclajes para la pared.


- Colgadores. En mi caso compré cuatro de aspecto vintage, de color blanco, que se ponen con rosca y con una arandela. Los encontré sin problemas en una ferretería del barrio. Mi móvil hace unas fotos malísimas, pero aquí os cuelgo una foto.




- Dos anclajes para la pared
- Silicona caliente y una pistola para aplicarla
- Pintura blanca para madera
- Pincel

Como la pieza de madera me la dieron preparada, lo único que tuve que hacer fue pintar el perchero (yo elegí que fuese todo blanco para que lo que destacase fuesen los chupetes). Una vez seco, puse los colgadores, y por último, pegué los chupetes con silicona caliente.

Y el resultado es este:  un precioso perchero para su habitación.


El perchero una vez terminado.

Ahora sólo toca esperar que alguien me lo cuelgue en la pared, porque en el armario no adorna nada de nada....

Saludos,

Mayte