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15/1/16

Cómo aprovechar el cerebro de tu hijo para aprender inglés


Ya sabéis que estoy un poquito obsesionada con esto de que mis hijos aprendan idiomas. Desde que nació la "peque-grande" su papi empezó a hablarle en francés (y eso a pesar de frasecitas del tipo "es muy pronto...), y en cuanto hemos podido la hemos ido introduciendo (también a su hermano) en otros idiomas, inglés y alemán. Nuestra intención ha sido desde siempre que pudiesen comunicarse allí donde fuesen, y que se pudiesen beneficar de las ventajas que ser bilingüe (o trilingüe) tiene en el mundo profesional.

Pero no contábamos con la otra multitud de beneficios asociados que tiene el aprendizaje de idiomas desde niños, ni con que la mejor forma de aprender otro idioma tiene más que ver con el juego y la diversión que con las largas horas de estudio aprendiendo vocabulario con las que, al menos yo, me las tuve que ver.

 Y es que todos sospechamos que cuanto menor sea nuestro hijo, más facilidad tendrá para aprender un nuevo idioma. Pues bien, ya está confirmado. El estudio de James Flege sobre el aprendizaje del inglés en los inmigrantes americanos ratifica que cuanto mayores son los estudiantes peores son los resultados. ¿Por qué? El cerebro actúa de una forma muy diferente al aprender una segunda lengua, si lo hacemos en etapas distintas de nuestro desarrollo.

¿Qué ocurre en la mente de tu hijo cuando aprende inglés desde niño?

Los niños bilingües aprenden mejor, tienen el cerebro más grande y pueden retrasar el Alzheimer. Matt Davis, neurocientífico de la universidad de Cambridge, ha llegado a ciertas conclusiones que pueden ayudarnos a la hora de encontrar el método más eficaz para que nuestros hijos hablen una segunda lengua.

Bilingüismo
Aprender inglés tiene efectos inesperados en la mente de tu hijo.

4 consejos para estudiar un idioma que tu cerebro debe saber

1.     Los niños aprenden tan solo de su relación directa con el lenguaje. El fruto de las horas de televisión o las canciones que puedan oír es escaso. Sentimos pinchar el globo. La doctora Patricia Kuhl de la Universidad de Washington lo explica indicando que es “un proceso similar al de los pájaros cantores”. 
  
       Sabiendo esto, ¿cómo podemos ayudar a nuestros hijos? 

      El modelo de inmersión lingüística y los cursos de inglés en el extranjero son la perfecta respuesta para los más pequeños en este sentido.

2.     Unir las actividades que tienen que ver con el movimiento al aprendizaje de otro idioma es una apuesta ganadora. Incluir el deporte o actividades artísticas al estudio de una segunda lengua ayuda a fijar en nuestra mente los objetos y las sensaciones ya que se almacenan en la misma región del cerebro que activan esas actividades. ¿Pero cómo lograr esa simbiosis? Una sencilla manera es enviar a nuestros hijos a campamentos de verano en Inglaterra o Estados Unidos donde realizarán esas actividades en un ambiente idóneo para el aprendizaje.

3.     Nuestro idioma y nuestro cuerpo están íntimamente relacionados. Las palabras como “saltar”, “coger” o “chupar” activan las mismas zonas del córtex motor y el premotor que se activan al mover las piernas, los dedos o la lengua. De esta manera aprender inglés fuera del aula ayuda a fijar los conocimientos. Es por esto que los programas de inglés de LaraGo! son una valiosa herramienta para sacar beneficio de esta relación. 

4.     El cerebro del niño aprende de manera instintiva las reglas gramaticales de la lengua materna mientras que al estudiar un idioma necesitamos conocer esas normas con antelación. ¿Qué podemos hacer para superar este inconveniente? Favorecer el bilingüismo en nuestros hijos: al aprender dos o más idiomas a la vez la misma parte del cerebro relacionará las palabras y las conectará generando cuadros más complejos.

Las acciones vinculadas con el aprendizaje de una segunda lengua se fijan en lóbulo parietal inferior izquierdo; cuantas más lenguas y cuanto antes las estudiemos, más estimularemos esa parte de nuestra mente. Las actividades de los campamentos de verano en inglés favorecen que nuestro cerebro absorba de la manera más eficiente ese aprendizaje. Nuestro cerebro pide inmersión lingüística para aprender otro idioma y LaraGo! ofrece las mejores soluciones.

Saludos,

Mayte